Persona valiosa

Siempre he escuchado que la gente que realmente ha conseguido el éxito ha sido por estar a gusto con ellos mismos, manteniendo relaciones agradables con los demás y muy coherentes con sus valores personales.

Al no sentir que lo merecen, así se hará cuesta arriba lograrlo.

Una persona que no se comporta bien con los demás puede que alcance una pequeña porción de éxito debido a su firme decisión, pero al final fracasará porque el éxito requiere de cooperación de otros. No disfrutará del éxito durante mucho tiempo si tiene que ir contra la corriente. El tamaño de su sueño le supera.

Una persona que desea triunfar sea cual fuere el área debe tener seguridad en su propia vida, debe sentirse a gusto con su pasado y presente.

Alguien que esté en conflicto permanente con traumas de la infancia, soportando el peso de relaciones insatisfactorias le resultará más difícil alcanzar el éxito. Es importante convertirse en personas merecedoras de nuestros sueños.

Sabias palabras de H. G. Wells invitan a la reflexión: “El éxito no debe medirse por la riqueza, el poder o la fama, sino por la relación entre lo que un hombre es y lo que podría ser”.

Es necesario llegar al máximo de nuestra potencialidad. Transformándose en la persona de sus sueños, ayudará a que su sueño se haga realidad.
Varias son las directrices que pueden sugerirse:
1. Eviten la trampa del temperamento.
2. Aprendan a actuar de manera contraria a su personalidad.
3. Acepten su infancia.
4. Desarrollen la capacidad de la auto-observación.
5. Cultiven el arte de la inteligencia social y emocional.
6. No intenten en ganar batallas sino en resolver situaciones.
7. Sean positivos con la gente.
8. No dejen que el éxito limite la capacidad para aprender. Debe desarrollarse una actitud humilde adecuada si desean triunfar y mantener su triunfo.
9. Es agradable recibir elogios, pero más bien permita que sean otros quien los haga.
10. Respetemos los designios de Dios.

“No intente llegar a ser un hombre de éxito, sino un hombre de valor”. Albert Einstein

Mientras que las dificultades nos llevan a nuestros puntos más vulnerables, son una prueba para sacar lo mejor de nosotros mismos y lo que podemos ser. Los retos son las situaciones que nos obligan a re – direccionar nuestras vidas.

A veces, cuando algo difícil llega a nuestra vida, le sigue un profundo periodo de valoración de los pasos dados en el pasado. Es también una oportunidad para ver más profundamente las decisiones tomadas, las relaciones que hemos construido y el valor dado por lo que nos hemos comprometido. Creer en los retos, mientras que la mayoría están fuera de nuestro control, pueden ser tratados positivamente y tener un final feliz.

Pérdidas y errores, dificultades, todos son formas para crecer, sólo son piedras en el camino que nos llevan a donde necesitamos estar. Algunas personas se sientan en ellas, para auto compadecerse, para mí, son una forma que me ayuda a elevarme, para ser mejor, para dar más de mí.

Se abren puertas y ventanas, la búsqueda a respuestas en el afuera, normalmente no precisamente dan soluciones, pero cuando uno se vuelca hacia uno mismo, hacia adentro, allí están las respuesta, cuando uno se da el tiempo para sentarse en el silencio, contactando la sabiduría interior, viene la respuesta que de un empujón comienza a modificar la visión que se tendría hasta ese momento… entonces encontramos que la vida es una
gran oportunidad para disfrutar y aprender.

El Universo está más que dispuesto a manifestar mis nuevas creencias y yo acepto la abundancia de esta vida con alegría, placer y gratitud.

Porque me lo merezco, lo acepto y sé que es verdad.

Conviértase en una persona valiosa.

@DGicherman
www.dorisgicherman.com

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