Elevarse en positivo

Los caminos que uno puede recorrer en la búsqueda de su propia verdad son múltiples.

Desde la oración, dentro de una práctica religiosa, a la meditación, al apoyo humanitario, al encuentro con lo más profundo de nuestro Ser dándole un toque de individualidad a esa iniciativa.

Las rutas son infinitas y están a merced de la imaginación de cada quien.

Cuando a través del rayo de luz que descubrimos en la penumbra de nuestra existencia, sentimos que no estamos solos en el universo, comprendemos también que no existe una Verdad única y que cada uno debe encontrar la suya.

La ruta que escojamos merece respeto así como la de los demás. Es importante encontrar congruencia con nuestra manera de ser y que esté amalgamada con nuestra escala de valores.

Al atravesar por alguna circunstancia territorios desconocidos, dolorosos con honradez y transparencia de alma, ciertamente podremos elevarnos en positivo.

La trascendencia del ser humano debe ser vivida como una experiencia cumbre, y no ser utilizada como una vía de salvación para nuestros problemas cotidianos.

Al iniciar el camino del encuentro con uno mismo se crean una serie de sentimientos contradictorios, de agresividad, resentimiento e inseguridad , que reflejan la necesidad de vencer las resistencias que naturalmente aparecen cuando deseamos realizar cambios verdaderos en nuestra visión del mundo.

Esto es normal y demuestra cabalmente que estamos acostumbrados a “ESTAR” de una determinada manera en nuestra vida, y que el intento por “SER” requiere de mucha motivación y voluntad de parte nuestra.

La buena noticia es, que una vez que hemos rebasado esas barreras emocionales, comenzamos a interesarnos más en lo que pasa a nuestro alrededor, tornándonos más sensibles, y animándonos a expresar aquellos sentimientos, que han estado guardados por lago tiempo, con mayor espontaneidad.

Todas estas percepciones tienen similitud a cuando entramos por ejemplo a una habitación oscura que es fuente de inseguridad al entrar. Sin embargo, la necesidad de SER es tan arrolladora que el desafío es aceptado, aún al costo de nuestra certeza, respecto al final.

La búsqueda de la verdad según W. Dresel es una tarea de tiempo completo.

Cada ser humano tiene la suya, y debe tallar el diamante que tiene entre sus manos, hasta convertirlo en un brillante.

El diamante es tu vida y tú el artesano.

Puedes dejarlo en bruto, o puedes hacer de él miles de facetas que con su fulgor, han de iluminar los caminos que has de transitar para acceder a la tan merecida y ansiada felicidad.

Procurar elevarse en positivo es la elección de cada quien, el instante es YA , no esperen , pues cada día que pasa es un día menos para la búsqueda de LA VERDAD, TU VERDAD.

@DGicherman
www.dorisgicherman.com

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