Aprender a enfrentar la vida

Para educar bien a los hijos es necesario prepararles para la vida de hoy y para la de mañana, para una vida completa, honesta y feliz.

Se prepara a los hijos para la vida enseñándoles a desempeñar diferentes papeles en la vida pre adulta (que sean buenos hijos, hermanos, estudiantes, amigos).

También orientándoles con respecto a los papeles de la vida adulta (que sean buenos esposos, padres, profesionales, ciudadanos).

Ciertamente queremos cubrirlos todo evento, asistirlos en todo y es parte de nuestro sentido de sobreprotección.

Pero permitirles sus propias equivocaciones hará que sean grandes personas, que sepan afrontar todo tipo de situaciones…. Situaciones meras que nos sacarán la baba de la boca, orgulleciéndonos de su madurez.

Los errores, el fracaso, nos enseñan importantes lecciones y nos dan fuerza; enseñarles a los hijos que está bien fallar siempre que aprendamos de los errores y que esto nos impulsa a mejorar. Es observable muchas veces que los jóvenes que no están acostumbrados a fallar se ahogan en un vaso de agua y son incapaces de levantarse tras una caída y reinventarse.

Lecciones que podamos ofrecer contribuirán en todo este proceso tan deseado, he allí las mas recomendadas:

Centrarse en objetivos, y no en tareas, con nuestros hijos. Si los padres hacemos que los niños se conecten con lo que hacen por el objetivo que quieren alcanzar, promoveremos su independencia y el manejo de responsabilidades. La experta recomienda acordar los objetivos con nuestros hijos y dejarle campo para que decida y diseñe las tareas para alcanzar el objetivo.

Dejar que los niños elijan sus actividades:
Para el éxito en la vida, uno debe estar apasionado por lo que hace. Si les dejamos elegir, nuestros hijos realizarán las actividades con pasión y será más probable que descubran su talento y se conviertan en los emprendedores de su propia vida.

Poner a los niños en situaciones en las que necesiten adaptarse:
Los padres y madres sobre protectores buscan conservar un entorno seguro para que su hijo crezca tranquilo y sin sobresaltos.

Pero el futuro va a ser muy dinámico y cambiante, de modo que es necesario saber adaptarse al continuo cambio que nuestros hijos vivirán en su entorno.

“El espíritu emprendedor no se centra en sobrevivir, sino en crecer enfrentándose a retos.

Si damos espacio a nuestros hijos para que experimenten y aprendan como emprendedores mientras les guiamos, queremos y apoyamos, es más probable que crezcan como una nueva generación mejor preparada para vivir vidas completas y satisfactorias, siendo más humanos cada día”.

@DGicherman
www.dorisgicherman.com

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